Espacios vacios, lugares de proyeccion espiritual y desapego de lo físico, son el punto de partida para cualquier cambio material dentro del universo; se caracterizan por su equilibrio, simplemente son y nunca dejarán de serlo, son carentes de dualidad, una totalidad sistémica dentro de sus propios parametros, incomparables con el entorno; sin embargo, no son estaticos, presentan fluido energético, es este mismo el cual los proteje del entorno, tienen un potente "pero apasivo" flujo de energía que los tiene aislado de la temporalidad, sin quitarle la capacidad dinámica ni la sincronía necesaria para proceder dentro.
Tal como Joseph Cartaphilus describió en los primeros capítulos de (no tengo el nombre del libro, puaj) este fluir debería ser percibido de alguna manera por cualquier sujeto que se encuentre en los Espacios Vacíos, lo cual, acompañado de la probabilidad de que los sentidos se agudicen o entorpezcan, dependiendo de las exigencias del entorno, incluyendo el caso, no muy alejado de la realidad, de descubrir nuevos sentidos en la vivencia; significaría que el sujeto es portador, no solo de sus sentidos aplicados al mundo terrenal, si no que de otros aun no descubiertos, que pueden ser manipulables y entrenados; no cualquier sujeto podría soportar el "revoltijo sensorial" de los Espacios Vacíos. De hecho, es el mismo flujo energético va produciendo un sin numero de sensaciones nuevas en el sujeto, ya que es directamente heredado de Sophia, a esta nueva y única ramificación de Sophia, se le llamó el Oceano de Ruidos.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
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1 comentario:
de ahí viene la canción de arcade fire, ocean of noise?
oye, te amo (:
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